Te apresuras en una estrofa
como la prosa que fluye,
y partitura con muda solfa
de tu voz que transcurre,
como ese invierno en tus ojos
que parece más primavera,
porque si me miras con esos
la nieve sin color se libera,
y no es que antes fueran fríos
pero si de pupilas se habla,
tú eras como astros escondidos
en desvanecimiento de niebla,
que en la nota del canto efímero
disipaste las otras estaciones,
y yo me pregunto entre razones:
de cuál es tu aroma,
de cuál es tu clima,
de cuál eres rima,
o es que solamente eres tú
con levedad de métrica,
y yo una poeta con ímpetu
de inspiración equivoca,
absorta en las expresiones
que escriben tus labios,
y estos que desconoces,
permanecen impregnados
de ligero matiz carmesí,
con palabras embelesadas
que soló parecen surgir
en poemas que abrevias,
eres quien opaca lo escrito
antes de escribirte,
como si todo el firmamento
empezara a sentirte,
y se que es precipitado
pero quién puede juzgar
este viento plasmado
que el papel va a pronunciar,
o algún mar textual
de gestos que nos delatan
y tú,
que te vuelves lírica atemporal
de mis noches incautas,
cautivame con son de lluvia
en este final de poesía.
- Pinell.
como la prosa que fluye,
y partitura con muda solfa
de tu voz que transcurre,
como ese invierno en tus ojos
que parece más primavera,
porque si me miras con esos
la nieve sin color se libera,
y no es que antes fueran fríos
pero si de pupilas se habla,
tú eras como astros escondidos
en desvanecimiento de niebla,
que en la nota del canto efímero
disipaste las otras estaciones,
y yo me pregunto entre razones:
de cuál es tu aroma,
de cuál es tu clima,
de cuál eres rima,
o es que solamente eres tú
con levedad de métrica,
y yo una poeta con ímpetu
de inspiración equivoca,
absorta en las expresiones
que escriben tus labios,
y estos que desconoces,
permanecen impregnados
de ligero matiz carmesí,
con palabras embelesadas
que soló parecen surgir
en poemas que abrevias,
eres quien opaca lo escrito
antes de escribirte,
como si todo el firmamento
empezara a sentirte,
y se que es precipitado
pero quién puede juzgar
este viento plasmado
que el papel va a pronunciar,
o algún mar textual
de gestos que nos delatan
y tú,
que te vuelves lírica atemporal
de mis noches incautas,
cautivame con son de lluvia
en este final de poesía.
- Pinell.

No hay comentarios:
Publicar un comentario