miércoles, 20 de agosto de 2014

Sí no te hubieras ido ( 童话 )


Sí no te hubieras ido,
el cielo seria tu mirada,
la tierra tus suspiros,
en las gotas calmadas
de lluvia tus cabellos,
la hoja volando tu risa
y el tiempo tus latidos,
acompañando la brisa
de nuestros cuerpos,
esperaríamos al viento
tocar nuestra melodía,
no miraríamos ese fruto
de los eternos días,
en el cantar prematuro
no existiría pasado,
o piezas de un futuro 
en pedazos de hielo,
tu voz me acompañaría
y mi alma seria tuya;
sí, si no te hubieras ido
todo seria tornasol,
pero si hubieras desaparecido
este poema seria bruma
entre aquel silencio,
sin anhelos de espuma
con cada mar seco,
los recuerdos olvidados,
y entierro de noches
en el ósculo enmarcado,
sin versos verdes,
sin ninguna promesa
sin posibilidades,
simplemente naturaleza.

- Pinell.

Incertidumbre


Si mañana desaparezco 
y la tierra se disuelve,
cada paisaje sera blanco
con días que no vuelven,
brisa desesperara en frenesí
del derrumbe de muralla
y la montaña vestirá carmesí
con el murmullo que calla; 
dos latidos en afable colisión
con pecado imperdonable,
en arrullo de una confusión
y un sueño interminable.

- Pinell.

martes, 12 de agosto de 2014

Letras murmuradas


Quiero verte 
con ojos de silencio,
y así susurrarte
en un afable viento, 
entre el rubor
de aquella mejilla
y tierno color
que lleva la brisa;
tú nombre acuso
sin emplear palabras,
sólo un verso,
sólo dos parpadeos,
sólo inspiración,
entonces escribo
sin una razón,
porque desconozco 
el tono de tinta
que se torna poético
tú, un blanco papel
y yo de ti no se nada,
solo que existes
en letras murmuradas.

- Pinell.

lunes, 4 de agosto de 2014

Ultima estrofa: Dos extraños


La insensatez musita al día
con sentimiento vano,
inspiración que sucumbiría
en borrasca de verano.

Una letra bordada en lienzo
de confesión imprudente,
desvelando el ultimo verso
en un suspiro inherente.

Circunstancias escarpadas
en laderas de la razón,
explicaciones murmuradas
con sutil determinación:

Lógica dentro un aire denso
del escrito infundado,
envuelto en el afecto insulso
de un interés inhalado.

Una moral atenuante
en la hilaridad de la cordura
tornándose vacilante
con la sinceridad prematura. 

Y la duda de la indiferencia
con la rima disonante añadida:
"Tú, un extraño que inspira mi poesía,
yo, para ti, casi una desconocida".  

- Pinell.