Donde se esconde cupido
cuando el cielo se torna anaranjado
y la brisa susurra tu nombre
entre sortilegios insensatos,
viajando con los versos
que el viento sigue declamando
recorriendo la dulzura
de mis pensamientos dibujados.
Lo busco en días sensatos
que sugieren esperar,
construyendo las oraciones
que solo él comprenderá,
con las nubes que destilan
las letras que se evaporaran,
formando en el firmamento
un hechizo que me abrazara.
Y solo cupido sera capaz
de disolver la lejanía de tu ser,
porque él, y solo él,
recitara las gotas de mi mente,
a través de las noches
que me logran absorber,
en su fuente vacilante
que emociones van a verter.
- Pinell.